Retomando ese post sobre mis pretendientes (me siento como si fuera tronista en Mujeres y Hombres...) comienza este.
Después de tantos años, muchos de vosotros ya me conocéis. Nunca me he decidido por chicos fáciles, y si podía complicarme la vida, me la complicaba sin problemas. Para quien no se acuerde o no lo sepa, mi última gran amor antes de mi novio, fue un compañero de clase que llevaba con su novia un mil´on de años, y vivían juntos. Y aunque pensabamos que esto no podía ser peor... nos equivocabamos!
Con el paso de los días, de las horas, alguna salida nocturna y muchas horas de charlas, terminé cayendo en las redes de INF: con novia, viviendo con ella y con un piso dentro de dos años. Hasta ahí como siempre, aunque la cosa se ha complicado extremadamente. Se casan. Rectifico. Están prometidos. No tienen fecha, pero... ahí están. Y ahora ¿qué?. Pues ahora nada, digo yo. ¿Qué puedo hacer frente eso? Pues nada, sigo diciendo yo. Esto ya es demasiado, está ya en pleno límite, y tengo que olvidarme de él, sí o sí. Y empieza una lucha interna quetecagas. No me quiero olvidar de él, pero tengo que hacerlo, aunque tampoco sé la manera. Si alguien conoce la manera de que lo consiga... ¡adelante! el juego ha terminado. GAME OVER.
El próximo finde, estaré en Oporto, y esa misma semana me marcho de Granja, con AL. Esta experiencias nos va a servir para conocernos, cosa que me apetece muchísimo, porque es un tío encantador, y no de serpientes.
Cambiar el chip
Hace 12 años